Tenemos noticia y participamos de la consolidación de una iniciativa urbana que se conocerá como Civil Plan.

Se trata de una reunión de voluntades que agrupa personas vinculadas al ámbito creativo y de la comunicación que quieren tener presencia social y mediática como ciudadanos.

Esta reunión de personas tiene una estructura funcional adhocrática en la que por consensos se abordan campañas de opinión urbana que promuevan la cultura ciudadana en derechos y obligaciones civiles, al margen de las dinámicas de las organizaciones políticas. De tal forma, se pretende un observatorio civil que responda de forma objetiva al análisis de las diversas situaciones sociales que las organizaciones políticas generalmente acaban instrumentalizando con el consecuente desencanto y apatía de los ciudadanos hacia la gestión de los asuntos civiles.

La esencia y coordenadas de equilibrio propuestas, se alimentan de la concepción cosmopolita de la Ilustración, en las demandas de Justicia Social de la población y la declaración de Derechos Humanos.

La fórmula presencial de este colectivo será:

  • la retórica de la ironía y la crítica en asuntos civiles, sociales y en el debate político, sobre medios offline y online.
  • la controversia equilibrada por el concepto de ciudadania sin adscripciones políticas.
  • la presentación de planteamientos racionales para fomentar constructivamente el crecimiento intelectual en los debates públicos.

La primeras acciones se inscriben en la “marca” Ciudadanía Fluxux. Contiene la evocación de dos fuerzas creativas contemporáneas y responde por homenaje a las herencias de dadaísmo y movimiento fluxux de artistas, rescatando el estatus no profesional de las manifestaciones creativas en la sociedad,  buscando la autosuficiencia de los públicos y apostando por la imaginación como patrimonio común. Son propuestas de arte-diversión que quieren ser simples, accesibles, divertidas, no pretenciosas, presentadas unas veces desde insignificancias que no requieran habilidades o ensayos interminables, que no tengan valor ni institucional ni como mercancía, pero sí un poder comunicativo de valor añadido para el pensamiento ilustrado. La propuesta  es coincidente en parte con el decálogo de los movimientos dadá y fluxux, tomando los signos semánticos de “ciudadanía” como referente del carácter colectivo de una iniciativa de impulso para la cultura civil e individual de los ciudadanos y  “fluxux” como indicativo de corriente/flujo por las connotaciones dinámicas del palabro.

En cuanto a los formatos, si bien hay una dimensión predominante de carácter creativo, tambien hay un discurso racionalista  -basado en la identidad comprometida de ciudadania- que se formulará mediante otro espacio comunicativo de narrativa y formalidad reflexiva.

Pronto sabremos más.