La firma polaroid es conocida por un producto fotográfico para el gran público, pero también ha tenido otros recorridos menos insignes. Recuerdo cuando en los estudios de fotografía (analógicos todavía) se disparaba con cámaras Sinar de fuelle (el rolls Roice de las cámaras en analógico) y antes de disparar la placa de diapositiva de 9×12 se disparaba un “pola” para tener la seguridad de las iluminaciones y de la naturaleza del color.
Muchos artistas, en una forma de pop-art, han empleado como instrumento la Polaroid. Grant Hamilton es uno de estos geniales “frikis” que nos han dado una percepción distinta y una lección de las posibilidades de las herramientas cotidianas utilizadas para la creatividad.
Hamilton ha realizado el audiovisual “Time Zero: The last year of Polaroid film“. El film es un homenaje a la cámara, a sus usuarios, recoge entrevistas a empleados y usuarios, nos traslada las emociones que se han movido en torno a la historia de esta cámara, las dificultades y éxitos de The Impossible Project.
Recordemos que la marca Polaroid dejo en 2008 de fabricar la película para estas cámaras y hubo una interesante iniciativa para conseguir de nuevo la fabricación de esta. El proyecto fué The Impossible Project y finalmente consiguió su propósito. El proyecto lo financia Ilford y tuvo origen en un grupo de operarios de la antigua fábrica de Polaroid en Enschede, Holanda. Ellos y algunos usuarios decidieron buscar inversores para reflotar la fábrica donde se producía el “Instant film”, la película que se revela sin agentes externos, en un pack. El espíritu del Impossible Project fue desarrollar un producto de calidad que fuera medioambientalmente adecuado y accesible económicamente.

Aquí el trailer del film documental que se estrenó en Film Festival Boston este pasado 28 de abril y nos cuenta el histórico de esta cámara.