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Un punto de inflexión en la fotografía.

El constante desarrollo tecnológico trae esta vez una innovación que revolucionará la captura fotográfica. Son las cámaras de área ó campos de luz.
La primera ha sido la denominada Lytro. Viene a ser una reformulación del slogan kodak “Usted pulsa el botón y nosotros hacemos el resto” que ahora vendría a ser “tu dispara que todo lo arregla el soft (las microlentes en este caso)”. El concepto de aquella filosofía era el de la naturaleza no cualificada del fotógrafo, una estrategia de marketing orientada al producto que no requiere esfuerzos ni conocimientos, dirigido al gran público, para obtener grandes cifras de venta mor de una amplia cuota de mercado. Ahora tenemos un avance tecnológico que nos aproxima a la posibilidad de la captura cuasi-lomografía, podemos disparar sin demasiado criterio de zonas de enfoque, luego puedes reprocesar y decidir. Pienso que los lomógrafos -los no estrictamente devotos de la química y sí de la filosofía de la imprevisión- podrían encontrar una rama de esta “disciplina” con estos dispositivos.


Cámara de áreas de luz “Lytro”

De una estética absurda para una cámara, responde según sus fabricantes a una imagen icónica 3.0. La cámara en sí es un prisma de forma cuadrada, alrededor de 11 cm (4,4 “) de largo y alrededor de 4 cm (1,6”) cuadrados. Alrededor de dos tercios de su longitud de aluminio anodizado está desnudo, alberga una lente equivalente 35-280 mm de apertura diafragma F2 constante. El resto de su longitud está recubierto de una goma blanda, de color gris claro, en que la cámara incorpora tres controles físicos: el interruptor de encendido, un botón de disparo y un control deslizante de zoom que mueve las lentes de entrada y salida. Dispone de interacción que se realiza a través de la pequeña pantalla táctil 128×128 píxeles que se aloja en la cara posterior del dispositivo.

Pero lo más interesante de esta cámara es la concepción de la captura y toma de la luz. Ya no se hablará de pixeles sino de haces de luz, y esto porque en lugar de dirigir la luz hacia el sensor directamente como lo haría una cámara convencional, la luz incide sobre una gran variedad de microlentes dispuestos en una matriz a una distancia corta en la parte frontal del sensor. Estas microlentes están diseñados para dividir la información a través de múltiples píxeles, dependiendo del ángulo desde donde ha llegado. Las microlentes separan los rayos de luz antes de llegar al sensor. La cámara registra datos de luminosidad, ángulos de incidencia y posición del sensor, de manera que se conserva toda la información de dirección de los haces de luz que han generado las microlentes. Desde esta información, con posterioridad a la captura podemos determinar si el sensor está más cerca o más arriba respecto del objeto o sujeto fotografiado y si efectivamente lo está enfocando, y podremos volver a calcular los haces de los rayos de luz dónde queramos que sean proyectados para determinar un enfoque u otro.

En la web corporativa se puede comprobar el resultado técnico, la interfaz y realizar el enfoque en una galeria de fotos

Esta tecnología no sólo permite volver a calcular imágenes con puntos de enfoque diferentes, además, la lente de la cámara no tiene que ser enfocada en un solo punto, capturamos la imagen al azar y luego hacemos el enfoque. La gran ventaja es disponer de una cámara de apuntar y disparar. No hay motores en movimiento como en los objetivos, esto permite el disparo instantáneo sin dilación.


Corte transversal y funcionamiento de la cámara de áreas de luz “Lytro”

Ópticas y sensores intercambiables para cualquier marca

La industria de la fotografía blinda sus posibilidades de business.
Tecnológicamente es posible fabricar cuerpos de cámaras donde sea sustituible el conjunto de captación: chip procesador, sensor, circuito integrado, algoritmo de conversión señal analógico/digital y hasta el software de gestión. Esta configuración de las máquinas fotográficas permitiría al consumidor comprar cuerpos de una buena construcción que durasen como antaño las cámaras profesionales, cambiando los mecanismos de captación en función de las innovaciones tecnológicas y en cualquier caso, también daría una opción versátil de trasladar un conjunto sensor (CMOS, CCD, FOVEON) a otra máquina de distinto fabricante.
Lo mismo sucede con las ópticas intercambiables, un estándar de montura universal, permitiría montar ópticas de cualquier fabricante en diversas cámaras.
En definitiva estamos hablando, desde el aspecto técnico, de que un cuerpo de cámara no es más que una caja que contiene un sensor, aisla de la luz y dispone de diversos mecanismos para, de una forma u otra, administrar la entrada de luz hasta el sensor. Podríamos utilizar el símil del mecanismo de un botijo, por un lado entra luz y se deposita en otro, claro que esto es una ironía fácil, porque la mecánica de la cámara dispone de obturador, fotómetro, y además requiere subprogramas de gestión y edición.
Pero no nos confundamos, es posible -y sensato para el consumidor- aislar el cuerpo de la cámara dotándolo de adaptabilidad para cualquier dispositivo óptico y/o de captación. El problema radica en una industria dispuesta a ordeñar las posibibilidades mercantilistas de los avances tecnológicos, presentando modelos que hacen aportaciones novedosas por causa tecnológica y que se prodigan en múltiples productos de diversas marcas que conforman un universo de incompatibilidades y formatos, obligando al consumidor al recambio de todo el cuerpo de la cámara por un cambio tecnológico que probablemente ha sido administrado en su presentación a los mercados, agotando plazos de reposición y consumo. De la misma forma, la incompatibilidad en los sistemas de montura, hacen del consumidor esclavo de un fabricante (tras una inversión en lentes de una marca), una vez has comprado esa lente tan maravillosa y costosa, resulta que la marca en la que va montada se queda tecnológicamente atrasadilla en el desarrollo de sensores (sirva de ejemplo el caso de nikon en los tiempos de la D100) y no puedes cambiar de sistema-marca salvo que compres nuevas ópticas y desaproveches la inversión anteriormente realizada.

El grado de perversidad de este contexto nos llega de la mano de las informaciones volcadas por Wikileaks, nada que no sospecháramos. Un detallado recopilatorio de las actas de reuniones mantenidas al más alto nivel entre las firmas del sector, revela acuerdos para fortalecer el actual stablishment y la incompatibilidad entre diferentes sistemas, apostando por sensores de tamaño diferente que dificultasen, aún más, cualquier intento de homogenización inclusive en los ámbitos de las ópticas. Fuente: quesabesde

Hace tiempo que desde el proyecto e-crayon estamos explorando las posibilidades de reunir comunidades de desarrolladores, geeks de la fotografia, técnicos de ingeniería industrial, ingenieros de electrónica, y en definitiva, un grupo de personas con cualificaciones diversas que con un denominador común (liberar productos fotográficos) que quieran participar en un propósito de reprogramar chips de cámaras en el mercado de segunda mano, buscar chips y sensores disponibles en el mercado para su adaptación, creación de talleres de adaptación tecnológica digital y reutilización del amplio surtido de cámaras analógicas disponibles en el mercado de segunda mano en diferentes formatos: 35 mm,  formato medio y grande (Mamiya, Haselblad, Brónica, Sinar, Nikon, Pentax, etc). Suena un poco friki, pero esta es de las pocas opciones que tenemos consumidores y ciudadanos para contravenir las tendencias de mercado, tendencias que nos condenan a la obediencia sumisa respecto de los intereses mercantiles de la industria fotográfica. Cabe pués, propiciar la creatividad en todos los ámbitos y estar más cerca de la bienaventurada libertad.

El espíritu y parámetros que suscribimos para impulsar esta iniciativa que se haya en fase de reclutamiento son: trabajo a realizar en i+d, transferencia de conocimiento, actitud de crecimiento, honestidad de propósitos, compatibilidad de objetivos personales y sociales, claves empíricas y científicas metodológicamente aplicadas en los trabajos. Si estás interesado, escribenos mediante un comentario de esta noticia y nos llegará tu propuesta, que no será publicada como comentario y será totalmente privada.

Es de interés reseñar que ya hay personas trabajando en opciones no estandarizadas por las plataformas hegemónicas. Existen otros proyectos de desarrollo y producción, que inicialmente tienen una condición de progreso, colaboración, reparto de cargas de i+d y transferencia de conocimiento. Módelos como el de la plataforma Linux constituyen un refente.

En el escenario de desarrollo hablaremos de Guillermo Luijk. Este hace una labor como investigador experimental , poniendo a disposición sus conocimientos y ensayos. Luijk expone con claridad sus expectativas personales, considerando incluso su posterior y legítima rentabilización: “…Eso no quita para que en un momento dado surjan oportunidades en las que sea lícito aprovechar el esfuerzo realizado…”. Sus aportaciones hace tiempo que las vamos siguiendo y resultan ejemplares.

De otro lado, y como muestra de otras iniciativas, referiremos la creación de firmware para cámaras. Primero fué para la Canon EOS 40D, un sitio ruso lanzó un programa que permite grabar vídeo con esta cámara digital. Después Olivier Giron ha diseñado un software que permite capturar video en las nikon D700. Fuentes: Engadget , Makecine

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